domingo 05 de diciembre de 2021 - Edición Nº2082
Noticias Gráficas » Política » 23 nov 2021

San Miguel

San Miguel experimenta los síntomas de un final de época

Luego de observar los resultados de las últimas elecciones legislativas, arribamos a esa hipótesis respecto a la decisión del pueblo de San Miguel en términos de su comportamiento electoral.


Por:
Gabriel Tello

Los ciudadanos se comportan siempre del modo correcto, y los dirigentes deben leer ese comportamiento para proceder en consecuencia.

Los que peinamos algunas canas, podemos hacer referencia de cómo fueron los cambios de ciclo anteriores en nuestro distrito.

Un poco de historia:

Año 1995: Al dividirse el partido de General Sarmiento, San Miguel se convertía en un nuevo municipio con condiciones absolutamente distintas al ex General Sarmiento. Podríamos definir este momento como un fin de época.

1996, El procesamiento y posterior detención del primer intendente de San Miguel, José De Luca, también dieron fin a un breve período en el que De Luca ocupó el sillón de Intendente. Esto desató una crisis político institucional, que fue, a mi entender, una etapa de transición.

1997, Comienza la era del Rico-Zilochismo. Luego de ganar las elecciones para intendente, con una gran ayuda de la justicia electoral que inventó una ley de lemas a medida, ya que la candidata más votada había sido Graciela Podestá, se pone en marcha este período político institucional de San Miguel.

2007. Era Joaquinista. De la torre se convierte en intendente de San Miguel en 2007, luego de ganar las elecciones a Oscar Zilochi, se cerraba la etapa RicoZilochista y comenzaba un nuevo ciclo. De la Torre llega a la intendencia en un acuerdo con Franco La Porta que integraba su gobierno por aquellos años. Luego… Pasaron cosas… que derivaron en un rompimiento entre ambos (Por eso el período se llama Joaquinismo…)

Hasta el día de hoy, continúa siendo el espacio político comandado por Joaquín de la Torre el que rige los destinos del estado municipal. (En las elecciones del 2023, acumularán 16 años ininterrumpidos en el poder)

El poder como herramienta al servicio de la transformación.

El poder, no es una herramienta sencilla de administrar, el “poderoso”, debe su condición a la voluntad popular. Esa voluntad expresada a través del voto, deposita en sus mandatarios la responsabilidad de hacer lo que exigen los mandantes, que somos nosotros, quienes los ungimos como aquellos que deberán respetar nuestro mandato y gobernar en favor de la sociedad toda.

Luego del resultado electoral del domingo pasado en San Miguel, y tomando algunos datos objetivos en cuanto a la decisión de los vecinos, se observan algunas situaciones de relevancia para poner en la agenda pública, y para entender el mensaje de las urnas.

Algunos números y datos duros de esta elección.

Comencemos con la distribución de los cargos electivos:

Juntos obtuvo 7 bancas en el HCD y 2 en el Consejo Escolar.

El FDT logró 5 bancas en el HCD y 2 en el Concejo Escolar.

Tanto el Frente de Izquierda, como Avanza Libertad, y Vamos Con Vos no lograron obtener los votos suficientes para lograr representantes en los legislativos municipales.

Coincidencias y diferencias en la competencia electoral.

Este mismo reparto de bancas, se viene repitiendo sistemáticamente desde las elecciones de 2015, (recordemos que 2015, 2017, y 2019, llevaron como cabeza de lista al Ingeniero Franco La Porta como el candidato opositor).

Pero a pesar de la paridad en la obtención de los escaños, en esta oportunidad se observó un comportamiento diferente en el electorado.

En 2015, cuando Franco La Porta debutó como candidato a intendente, sufrió su primera derrota, pero también logró su mejor desempeño electoral, en términos de la cantidad de votos obtenidos respecto a Joaquín de la Torre.

En 2017, el mismo candidato encabezó la lista de concejales, y obtuvo su banca, (ahora es ocupada por Gustavo Alarcón hasta el 9 de diciembre próximo), pero el margen obtenido por el candidato del oficialismo del 2017, Pablo de la Torre, fue bastante más abultado que en los comicios de 2015.

Llegamos a 2019, el oficialismo de San Miguel propone como candidato a Jaime Méndez, (observemos este dato, 2015, 2017, y 2019, el oficialismo llevó siempre candidatos diferentes, la oposición insistía con el mismo candidato). En esa elección la diferencia entre oficialismo y oposición fue absolutamente abrumadora, cerca de 30.000 votos más obtuvo Méndez contra los votos obtenidos por la lista que llevaba como candidato a intendente a Franco La Porta.

El momento en que estamos... (Presente) dice la canción de Vox Dei.

Hablemos del presente: El FDT 2021, modificó su comportamiento respecto a las 3 contiendas electorales anteriores. (Ya lo decía el científico “Beto” Einstein… Si repetimos siempre el mismo comportamiento, el resultado será idéntico).

Para este escenario electoral casi todo fue diferente, en términos de la oposición realizó elecciones PASO y la lista ganadora, encabezada por Juanjo Castro, e integrada mayoritariamente por el Laportismo, sin Franco La Porta, que decidió “preservarse”, (se preservó tanto, que estuvo ausente casi toda la campaña, tanto en las PASO como en la campaña hacia a elección general), La Cámpora, llevando los concejales que ocuparon el 3er y 7mo lugar, el FR instaló en 5to lugar de esa lista a Ciro Ebi, el Movimiento Evita impulsó la inclusión de Claudia Borrás en 6to lugar, de esta manera fueron a la disputa interna.

La competencia interna tuvo algunos condimentos reprochables, como haber dejado con “lista corta” a la alternativa que encabezaba Gustavo Alarcón, actitud que lo puso objetivamente en inferioridad de condiciones frente a las otras 3 opciones, que llevaban en la misma boleta las categorías provincial y nacional. (Diputados nacionales y senadores provinciales).

Luego de las PASO, la novedad en el espacio opositor de San Miguel, fue que la lista encabezada por Javier Pérez, luego de cosechar más del 20% de los votos, accedió al 5to lugar en la lista oficial que compitió el domingo 14 de noviembre. (Con el resultado electoral obtenido, Javier Pérez logró su banca y asumirá el 10 de diciembre como concejal)

Síntomas en el Joaquinismo:

Con catorce años de gestión de gobierno, el Joaquinismo comenzó a recibir señales de parte de la sociedad que remiten a la tan temida palabra llamada “desgaste”.

Según algunos simpatizantes del Joaquinismo, el vaivén experimentado en los últimos tiempos por De la Torre, quién integró lista con Facundo Manes como candidato del Radicalismo, dentro de Juntos, fue la gota que colmó el vaso.

Puede ser esa una de las razones por las que Joaquín, como candidato a senador, obtuvo 3.000 votos menos que la categoría de concejales.

Otro síntoma vinculado al comportamiento electoral del oficialismo sanmiguelino es que entre los resultados de las PASO, y la elección general, experimentaron una merma de 1202 votos en la categoría superior, San Miguel y Luján fueron lo únicos municipios que tuvieron retroceso en la cantidad de votos obtenidos en las PASO.

El Joaquinismo, también perdió 18.000 voluntades desde la elección del 2019 a la actual elección de 2021.

Y en la categoría local, solo pudo incrementar su resultado en aproximadamente 4.500 votos. (el FDT sumó entre las elecciones PASO y la general algo más de 10.000 votos, mas del doble de los recuperados por el oficialismo).

Podríamos explayarnos mucho más en el análisis, pero para ir redondeando los síntomas de final de época para la etapa Joaquinusta, podríamos inferir también, que la ciudadanía está comenzando a hacer sentir su descontento con ciertas actitudes del gobierno local como es el caso de la crisis de la salud pública, la infame muerte de Lucía Costa, los 16 abuelos del geriátrico, la falta de transparencia, y la permanente condición de gobierno sustentada en privilegiar a los que ya gozan de privilegios, en detrimento de los sectores más postergados de nuestra sociedad.

Síntomas en el FDT:

La lista estuvo integrada, mayoritariamente por debutantes, Excepto, Juanjo Castro, Ciro Ebi y Gamarra, (Gamarra es consejero escolar electo).

Fué recuperado el circuito 397 B, en ciudad Santa María, territorio donde fue derrotado el FDT en las elecciones de 2019. (este fue un suceso histórico, ya que el peronismo jamás había perdido en ese lugar)

Se recuperaron votos en otros circuitos.

El corte de boleta, que en el caso de la última elección de 2019, alcanzó casi los 30.000 votos, se redujo a menos de 1.000 (la comparación se realiza comparativamente con la categoría nacional, en este caso, diputados nacionales).

Y lo más destacable respecto a escenarios anteriores, es que en esta oportunidad se observa una actitud diferente por parte de los sectores que articulan la política en San MIguel.

Este contexto, a mi entender, es condición suficiente para considerar los “síntomas”, ahora, los síntomas no son suficientes para provocar un fin de ciclo. (Ningún régimen se suicida)

Asumiendo que esta circunstancia pudiese convertirse en la oportunidad para que la sociedad opte por otra alternativa de gobierno, claramente, esto sucederá si, y sólo si, desde la oposición se consolida una oferta seria, creible, contundente, en la que los vecinos de San Miguel estén dispuestos a confiar. Quizás debiéramos considerar la construcción del sujeto político… no hablo de nombres, ni de personas, hablo de propuestas, de exhibir la capacidad de concretar los sueños, mediante la inclusión de aquellos que entienden la condición transformadora de la política, para impulsar en San Miguel un ciclo de puertas abiertas, de participación popular, de inclusión, de respeto y de solidaridad.

Si la política solo se sustenta en personas y no en ideas y acciones colectivas, si los dirigentes piensan en su destino más que en el de nuestro pueblo, si se dedican a discutir internamente y agotan su energía en esas nimiedades, muy difícilmente, logren que la sociedad los considere para ser parte de este cambio de ciclo.

PD: LA ORGANIZACIÓN VENCE AL TIEMPO.

Ilustración: Gabriel Vázquez Mónico

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